Fondue
La
fondue no da mucho trabajo. De queso, carne, chocolate y hasta diet
es una propuesta aprobada por muchos para una reunión original.
La fondue de queso, la básica y auténtica, llamada saboyarde nació
de la necesidad de absorbe fuerza, calor, energía y alegría. Quien
dijo esto fue un suizo y puedo asegurar que ellos saben mucho sobre
la fondue. Nació el pan, del vino y del queso, frutos del sol y
la tierra. Creció en los valles de los pequeños cantones y resultó
una maravilla de equilibrio y sabor. Pero para los más golosos,
el cafecito que corone esta comida puede ser acompañado, a partir
de una masa básica, con una tarta,
torta, tarteletas o masitas crocantes (ver Tartas dulces).
Pues bien, como siempre me gusta decir: manos a la obra.
Fondue
de queso
6
porciones
500 g de queso gruýre o enmenthal
1 diente de ajo
1/ 2 l de vino blanco seco
1 cucharadita de almidón de maíz
1 vaso de licor de Kirsch
pimienta
nuez moscada
trozos de pan francés
Cortar
el queso en láminas bien finas. Pelar el ajo, aplanarlo con la palma
de las manos a la hoja de un cuchillo ancho y frotar con él el interior
de la cazuela o coquelón donde se preparará la fondue. Incorporar
en el recipiente el queso, el vino y el almidón de maíz. Colocar
sobre el calentador de mesa encendido y remover con cuchara de madera
formando ochos. Cuando el queso comienza a fundirse, añadir el Kirsch
y condimentar. Continuar revolviendo hasta que se forme una crema
lisa y espesa. Comer sumergiendo el pan ensartado en pinches especiales
o tenedores largos en la crema de queso caliente. Secretito: para
no quemarse, esperar unos segundos antes de llevarlo a la boca.
Acompañar con vino blanco seco
Curiosidad:
en Suiza se impone una prenda al comensal que pierde el trozo de
pan dentro de la fondue.
Fondue
Bourguignone
(de
carne)
6 porciones
1 1/ 2 kg de lomo u otra carne tierna sin nervios ni gordura
aceite de oliva
ketchup
mostaza
mayonesa
salsa golf
salsa de tomate
chutney
salsa curry
ajíes en vinagre
hongos en aceite
verduras encurtidas
verduras cocidas y crudas a gusto
Cortar
la carne en cubos de igual tamaño y distribuir en recipientes. Colocar
en pequeñas cazuelitas o bols que hagan juego con el caquelón las
distintas salsas e ingredientes para acompañar la carne. Calentar
en el recipiente cazuela o caquelón a utilizar abundante aceite
sobre el calentador de mesa. Cada comensal ensartará un trozo de
carne en los pinches adecuados y lo freirá dentro del aceite. Acompañar
con las salsas y verduras a gusto.
Dietéticas
Fondue
japonesa de ave
(Yakitori)
6 porciones
6 pechugas de pollo
1 cucharada de salsa de soja
1 cucharada de miel (optativo)
1 taza de jerez
1 cucharadita de genjibre molido
sal
aceite
arroz hervido
Deshuesar
las pechugas, aplanarlas para disminuir el grosor, darles forma
pareja y cortarlas por la mitad, a lo largo. Untarlas con un poco
de aceite, condimentar con la sal y el genjibre. Hacer una mezcla
con el jerez, la salsa de soja, la miel y colocar en la cazuela
o caquelón sobre el calentador de mesa encendido. Arrollar las pechugas,
ensartarlas en los pinches especiales y cocinarlos dentro de la
salsa caliente. Retirar cuando hayan tomado un ligero color dorado
y acompañar con el arroz que estará distribuido en la mesa en varios
bols. Si se desea, presentar en la mesa pickles para acompañar.
Fondue
de chocolate
Derretir
en el caquelón 2 tabletas de chocolate junto con 2 cucharadas de
miel. Agregar 100 g de crema de leche y 1 vasito de ron o coñac.
Acompañar con trozos de bizcochuelo o vainillas, merenguitos, amaretti,
ciruelas pasas, dátiles, medias nueces, almendras, avellanas, frutas
abrillantadas, galletitas y todo lo dulce que pueda pasarse por
el chocolate caliente y pueda ensartar en los pinches especiales. 
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