Cuando utilicemos verduras en alguna preparación deben
lavarse previamente.
Consumirlas preferentemente crudas. Es cuando más
vitaminas y minerales poseen.
Comprar verduras de estación cuando son tiernas.
Las hojas deben estar frescas y brillantes, sin manchas,
raíces firmes al tacto y tallos erguidos.
Las de sabor fuerte hervirlas en gran cantidad de
agua y con la cacerola destapada.
La cocción al vapor es ideal: conservan los
valores nutritivos.
A las papas lo ideal es cocinarlas con cáscara.
Por eso, lavarlas previamente con abundante agua y, si fuera necesario,
cepillarlas.
Lavar varias veces las verduras de hoja, raíz
o tubérculo. El último lavado realizarlo colocando las
verduras en un calador con pie. De esta manera, si hubiera quedado algo
de tierra quedará en la pileta.